Rastro perdido

Prisionero F. Goya

La razón es un rastro perdido,
El lazo que ata la locura.
Ella te mece en su lecho
Para con ella así llore la noche.
Deambula con pies pesados en la sombra, y
hiere como el destello de su mirada.
El destino no hace arreglo
Aunque por eso no pide a Dios el loco justicia.
En sus perdidas muecas de candor
dispara el loco contra el mundo,
Contra Dios y toda las virtudes.
En el hábito y sus vicios
En los ritos más triviales, en
su elocuencia tan irritable…
Y en sus desmedidas demostraciones,
el afecto, el desprecio, o la ironía
Parecen defender su tiempo y su lugar…
Difícil es apartarse de su mirada,
se aparta más fácil de sí mismo
Sin saber como detenerse,
pensando solo en lo que desea.
El loco te mira de espaldas
Sin saber qué cara traes.
entonces sabes quién manda
porque lo sabe pero comprende.
Te dice su corazón:
¿Pensabas que estabas solo?
La verdad nunca nadie lo está,
asi no ha perdido su razón
Solo el amor dio por perdido.
El loco se ríe,
sin sarcasmo de la desdicha,
se burla del sistema
y se caga en su humanidad.
A veces pienso… por qué ríen
o por qué lloran…cuando llora y también ríe el desdichado?

Qué será lo indefinido?

Lo primero no tiene respuesta
Más lo segundo si es raro.
Siempre tienen frio…
detestan el calor, y
son exageradamente higiénicos…
¿ Que será lo que al mundo asi les molesta?

solos como están…
Yo creo haber visto solo hombres
los de ayer y mañana, los de hoy
…los de siempre.
Pero el precio que Dios
les puso a su existencia,
El loco la paga cumpliendo
El vano ritual de un Destino.
Al tiempo que todos los hombres

Corren…

Tras de un rastro perdido.

Adolfo N. Scatena

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31/11/2017

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